A propósito de Misión Ecuador

Estamos a poco tiempo de empezar la Misión Ecuador (este año se llevará a cabo del 29 de agosto al 7 de septiembre), así que les dejo una pequeña experiencia que escribí el año pasado y como nunca la pude difundir, pienso que es hora de hacerlo… Ánimo, participemos todos de este proyecto. Veo en mis estadísticas que mucha gente del exranjero llega al blog, así que la invitación también está hecha para ellos. Infórmate más en www.utpl.edu.ec/misionecuador

Mi primera misión

Llegada la Misión Ecuador 2006 a su final, las lágrimas no se hicieron esperar, y el cariño de aquella gente llena de tímidos sueños y anhelos nos animó a continuar el deseo de servir.

Tuve la oportunidad de hacer misión en la provincia del Guayas y Dios me dio la dicha de conocer a gente tan linda como don Pedrito, doña Gardenia y mucha gente más que nunca acabaría de nombrar, gente muy rica de corazón que sin dudarlo alguna vez, nos ofreció lo mejor de sí a ocho desconocidos que llamados por la voz de cristo buscaban encontrarse consigo mismo a través del prójimo: Eugenia (Colombia), Paola, Alexandra, Gabriela, Anabel (Bolivia), Galo, Astrid y yo (un peruano que ama al ecuador jejeje) fuimos los afortunados de conocer un estilo de vida diferente al que vivimos, donde la unión lo puede todo, donde la deficiencia económica no ha sabido apagar el fuego de su espíritu luchador y donde por muchas razones más, puedo afirmar una y otra vez, que es en estos lugares donde está la esperanza para el progreso de nuestros países.

Ernesto Guevara expresó hace 56 años, después de su primer viaje por Latinoamérica y de haber estado en contacto con la dura realidad de la especie humana: “el personaje que escribió estas notas murió al pisar de nuevo tierra Argentina, el que las ordena y pule, ‘yo’, no soy yo; por lo menos no soy el mismo yo interior”, hoy quiero rescatar estas mismas palabras para referirme a mi propia experiencia, ya que la misión transforma corazones ¡tal y como lo hizo conmigo! A repercutido enormemente en mi forma de pensar y percibir el mundo.

Desde que finalizó aquella misión, me sentí satisfecho y dispuesto a seguir participando en este gran proyecto evangelizador y de servicio social. Hoy estoy esperando ansioso contando el tiempo, las horas, los minutos, para que llegue aquel día especial en que pueda seguir descubriendo lo maravilloso que es compartir.

Viko Valdiviezo Mor@n
(Perineo de Balzar-Guayas)


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